Mi alberguito estaba en el barrio de Santa María Nouvella, el de la estación, muy cómodo para moverse.
Dejé mis cosas y salí a dar una vuelta. Al principio estaba desorientada, no sabía para donde disparar si bien tenía mi guía bajo el brazo. Caminaba muy dispersa, por callecitas que no sabía a donde iban.. y de repente apareció el DUOMO. Fue la sensación de que algo se me venía encima, que no me dejaba mirar para otro lado, me cautivó. Me quedé un rato parada mirándolo, nunca había visto algo igual. Esa catedral, el bapisterio y su puerta! el campanile.. extraordinarios, sublimes, "bellisimos" y todos los adjetivos superlativos del mundo.
En Florencia me pasó eso; cada paso que daba era sorprenderme con algo y ver arte. Del Duomo me topé con la piazza della Signoria y esculturas: "La loggia della Signoria", la réplica del David, la fuente de Neptuno, el palazzo Vecchio. Caminando desemboqué en la ribera del Arno, el famoso río de Florencia y su "ponte Vecchio". Crucé el puente hasta la piazza Michelangelo y la mejor vista de Firenze.
Después de tomarme un "gelatti" subí hasta San Miniato al Monte, una de las iglesias más antiguas de la ciudad. Podría decir que caminé por toda Florencia hasta las nueve de la noche. Varios lugares estaban cerrados por ser lunes pero la vi toda desde afuera. No paré de caminar y encontrarme con lugares llenos de arte. Hasta la plaza de la terminal tiene su gran iglesia que hace que sea un encanto.
| DUOMO |
Después de recorrerme la galleria de Ufizzi (que tiene más de 50 salas) con mi audioguía, y ver todas esas obras de arte que solo conocía por manuales de 7mo grado! me fui para Pisa, a conocer su famosa torre inclinada.
Muchos me había comentado que ese monumento histórico es el único atractivo del lugar. La verdad es que a mi la ciudad me pareció muy linda toda, y la caminé entera. Por supuesto subí a la torre, después a la catedral y al camposanto, lo único que descarté fue el bapisterio, por consejo del taquillero. Recorrer los alrededores de Pisa me dio una idea más amplia de lo que es la vida de los pisinos y Pisa, más allá de su torre.
| Sosteniendo la torre! |
Recorrimos todo Siena, la caminamos entera. Volví fanatizada con sus tejados rosas, de nuevo esas callecitas pintorescas y llena de balcones. Su DUOMO es imponente como el de Florencia. En su momento competían ambas ciudades por tener el mejor Duomo, y los resultados están a la vista. Cuando entré en el de Siena se me cortó el aliento. Fue caminar en un lugar celestial, abstraerse de afuera y contemplar. Mirar para todos lados, e imposible no ponerse a rezar y agradecer.
Siena es muy lindo. El ruido de los italianos también le da un toque mágico a cada lugar, siempre a los gritos y como a las corridas. Tampoco dejé de comer pizza y helado en cada lugar de Italia que pisé. Lo mejor que pude haber hecho en Siena fue subirme a la torre Maggia para tener la mejor vista: el Duomo, los tejados, el paisaje de campo y colinas verdes..
| Torre Maggia y tejados de Siena |
San Giminano es una pequeña ciudad estilo medieval, rodeada de torres. El pueblito más lindo de la Toscana. Muy pequeño pero cada rincón tiene su encanto. Lo mejor que pude haber hecho fue caminarlo, comprarme una pizza y sentarme a mirar. Mirar horas y horas, tratando de entender cómo había llegado a tantos lugares tan lindos, tan lejos. Me volví temprano.. antes pasé por el Duomo y me despedí de él.. esta vez los caminos me llevaron a ROMA.