martes, 31 de mayo de 2011

Juntos y de viaje!

Volví de Italia con los aires renovados, con la cabeza llena de ideas y con muchas ganas de seguir viajando y conociendo más! Era mediados de abril cuando llegué a Barcelona y como ya no vivía más en lo de mi tío, me instalé unos días en la casa de Mendu hasta encontrar piso. 


Por suerte fue una tarea sencilla y no tan ardua como imaginaba. A partir de mayo empezaría a vivir en Plaza Espanya, una zona bastante céntrica, con lo cual.. cómoda para moverse. Unos días más tardes llegaron mamá, papá y nacho! Me encantó compartir con ellos un viaje, nunca habíamos hecho uno así en familia, buen.. con la mitad de la familia, pero en familia en fin! 


Los tres venían a Europa por primera vez, así que estaban como yo cuando llegué en febrero. Alucinados con absolutamente todo. Creo que las primeras impresiones son las más importantes, esas que no se borran de la mente.. Nunca me voy a olvidar de cuando llegue a Barcelona, ni las caras de mamá y papá cuando descubrían este otro mundo.. porque de verdad que es otro mundo. Me hacia feliz verlos disfrutar tanto,  relajados y enamorados como si estuvieran de luna de miel.
Con Nacho ya habíamos viajado juntos, así que fue un placer estar juntos y de viaje una vez más! El reencuentro no pudo haber sido mejor. 


Fueron cuatro días intensos de llevarlos a conocer "mi ciudad", hacer de guía es algo que me divierte mucho, y más siendo mi familia la que estaba acá. Aproveché para entrar a las casas de Gaudí a las que no había entrado y pasar buenos ratos en familia. 


Casa Battló
Los siguientes destinos fueron París, Berlín, Praga y Londres! Cada lugar que conozco me hace abrir más la mirada y descubrir cosas nuevas. Cada ciudad tiene lo suyo, no puedo quedarme con alguna, sería imposible! 


Creo que París necesitás toda una vida para conocerla, que es el glamour que ostenta pero es una ciudad muy grande, por lo que hay mucho que también esconde. En París nos alojamos en la casa de Alberto, el hermano de mi tía Mariana, en el barrio "Chateau Rouge". El contraste con el París del Sena fue muy interesante y nos hizo descubrir las dos caras de esta gran ciudad.


Una de las cosas que más nos gustó de París fue que tuvimos la posibilidad de pasar un día en las afueras. Nos encontramos con Emilie (la chica francesa que estuvo viviendo en casa en julio del año pasado) y toda su familia, que viven en Bois le rois, al lado de Fontainenbleau a 40 kilómetros de París, que hicimos por tren. Nos recibieron muy bien y nos sentimos muy a gusto, como si nos conociéramos todos de toda la vida. Comimos mucho queso y tomamos mucho vino francés. Dormimos una noche ahí y conocimos el castillo de Fontainebleau, donde vivió Napoleón durante mucho tiempo. Conocer las afueras nos permitió relajarnos un poco, después de tanto recorrer y de tanta gran ciudad y estar con locales siempre es lo mejor para conocer a fondo una ciudad.


Con la familia de Emi en Bois le rois
Más tarde viajamos a Berlín! Allí dormimos con nacho en un hostel en la parte del Este y mamá y papá en un hotel en la parte capitalista, jaja! Aprendí mucho ahí. A nivel país, cultura,inigualable. Caminar por Berlín es ver cómo se reconstruye un país que de verdad tiene conciencia histórica, lo que es hacerse cargo del pasado, tomar responsabilidad y no andar buscando culpas. Una ciudad que de entrada no llama la atención, todo está nuevo, reconstruido, todo funciona a la perfección.. pero su historia es de ayer y todos forman parte. Su carácter es en función a eso. Adentrarse en su historia e ir recorriendo sus recovecos es conocer Berlín. 


Palacio Sans Souci Potsdam
En Berlín nos separamos con nacho de mamá y papá para ir a Praga, y ellos a seguir con su luna de miel por Italia.. Praga es una ciudad divina, súper turísitca, para muchos la más linda de Europa. De postal como vengo diciendo. Castillos, iglesias antiguas, río, calles que te pierden. Es sentirte más lejos. Hace 20 años que acabo el comunismo, por eso muchas personas no hablan inglés, eso te hace sentir más lejos, y ajeno. 

El último destino fue Londres, donde finalmente me encontré con Delfi y me quedé en la casa de su tía. Nacho también viajó para Londres pero se quedó en un hostel. También nos encontramos con unos amigos argentinos, así que recorrimos todos juntos y armamos un grupo muy divertido! Nada mejor que estar de viaje y con amigos! Uno siempre dice que con amigos la pasa bien donde sea.. y esta vez nos tocó en Londres!! Caminábamos con delfi y no podíamos creer donde estábamos paradas y nos decíamos que nunca nos íbamos a olvidar de un viaje como este! 

Londres es una ciudad que tenía muy imaginada por la cantidad de postales que recibía de Laura mi madrina cuando vivía allá. Es soñada: parques inmensos en plena ciudad, buses de dos pisos, el big ben, el cambio de guardia del Buckingham Palace con los soldaditos "de plomo", los mercados y toda la mezcla cultural que te obliga a conocer algún lugar en las afueras para encontrarte con un verdadero inglés... con delfi nos escapamos por el día a Oxford.


Buckigham Palace
Después de Londres volví a Barcelona con delfi en la valija! Me instalé en el piso nuevo y ahora estoy viviendo con una española, una italiana y una alemana muy simpáticas. Ya estoy en Barcelona hace un tiempo, para estudiar y poder disfrutar de mis últimos días viviendo acá, y empezar a planear mi viaje en julio.. 











  

sábado, 21 de mayo de 2011

Roma ciudad eterna

Tanto tiempo sin escribir! Estaba extrañando contarles de mi. Estuve escribiendo mucho en mi cuaderno y nunca me sentaba a dedicarle a mi blog. Perdón por la desaparición y por dejarlos colgados en Florencia! Ni siquiera conté de Roma, increíble cómo me dormí! Perdón por dejarlos en suspenso.. me imagino lo que extrañaban saber de mi, ja!


Los caminos me llevaron a Roma. El viaje a Roma fue el más emotivo, en el que más pensé y me di cuenta de la magnitud del viaje que estaba haciendo y hasta donde había llegado. De eso que les comentaba en "mi viaje a Italia". 


En Roma me esperaban unos amigos de Buenos Aires que están de intercambio ahí y me alojaron en su casa. Llegué tarde, a eso de las once de la noche, cansada pero con mucha tranquilidad después de tanto estar recorriendo sola. Apenas llegué los chicos querían salir, y no pude decirle que no a la noche romana. Quería saber de qué se trataba.. 


Al día siguiente me desperté temprano para recorrer. Roma es una ciudad eterna, llena de historia. No podía creer que estaba delante de lugares de millones de años, esos de los que uno siempre escucha y conoce de los libros de historia y nunca se imagina el momento en que los conocerá en la realidad. Y ahí estaba yo, entrando al Coliseo, pasando por debajo del Arco de Triunfo de Constantino y caminando por el Foro romano y el Palatino. Mi única compañía era la audioguía que tengo que admitir, me terminó volviendo loca. Hay muchas ruinas y mucha historia en ese lugar, el antiguo centro urbano.




Coliseo desde el Foro romano


Claramente se necesita mucho tiempo para poder llegar a conocer Roma y todos sus tesoros. Estuve cinco días en los cuales no dejé pasar el tiempo y caminé muchísimo. Roma es una ciudad para caminarla, donde las cosas aparecen sorpresivamente cuando menos las esperas. Me pasó por ejemplo de estar caminando por el ghetto judío y que de la nada aparecieran unas ruinas de un antiguo teatro.. como si todo eso fuese normal..O de ir andando por unas callecitas y que apareciera la Fontana di Trevi. Estaba ahí, imponente, única y rodeada de turistas desesperados por tirar la monedita con la ilusión de algún día poder volver a Roma. Yo también tiré la mía. 


Evitar las multitudes es casi imposible, y eso sí que le saca bastante a los lugares, el aura mágico que tienen y que a uno le gustaría disfrutar tranquilo. No se puede hacer nada contra eso más que tener paciencia.. o ir a los lugares bien de noche! 


Entré a muchísimas iglesias como es de imaginar: la Porta de San Giovanni, San Pietro in vincoli, Santa María Maggiore. También visité el Vaticano y su museo.. Pasé por todas las piazzas y fuentes; Roma es una ciudad llena de agua! 


Me encantó caminar por el Tevere y los barrios tranquilos que hay del otro lado del río. En cualquier momento del día frenaba y me compraba una pizza, un platito de pasta o un buen gelatto. Nada mejor que comer en Italia! 


La Capilla Sixtina me pareció alucinante y nunca vi algo más lindo que las pinturas de Rafael, por eso me encantó encontrarme con esta frase en el Pantheon, donde está su tumba: "Aquí yace Rafael por el que en vida temió ser vencida la naturaleza, y al morir él, temió morir ella". También estuve en el museo Villa Borghese dentro del parque. Hay mucha obras, pinturas, esculturas, antiguedades que pude entender bastante bien porque me colé con una guía turística que estaba con un grupo de puberes; y como ninguno le prestaba atención, me contaba a mí! 


Quedé muy feliz con esta experiencia, con todo lo que vi, caminé, comí. Además conocí personas que le agregaron su cuota de diversión al viaje. Ahora espero que mi moneda en la Fontana me haga volver a Roma alguna vez..