martes, 26 de julio de 2011

España al sur..

ANDALUCÍA

Dicen que los países no son sus capitales, y que para poder conocer a fondo un lugar hay que visitar las afueras, ir a otras ciudades.. Con delfi nos tomamos un bus y viajamos a Granada. Ya nos habían hablado del  calor que íbamos a tener que soportar, pero que conocer Andalucía es conocer España, y toda su influencia árabe. Fue una semana de viajar mucho, y de conocer aún más.

Ni bien llegamos, una vez instaladas en el hostel, nos fuimos de tapas y a tomar una auténtica sangría, bien fresca y con muchas frutas. Durante el día recorrimos el barrio del Albacín, que está ubicado sobre una colina, a gran altura y separado del resto de la ciudad. Hicimos un walking tour, irónicamente en inglés! Caminamos entre sus callecitas angostas, de paredes y casas blancas que sirven para alivianar el calor. Visitamos sus jardínes y fuentes que en su momento simbolizaron poder y riqueza, y ahora simplemente refrescan los 40º que hay en verano. Vimos la Alhambra desde todas sus perspectivas y más tarde hicimos una pausa.  
Era el mediodía y decidimos relajarnos a la sombra, de nuevo con tapas y sangría.. "cómo disfruta la gente en España" pensabamos.. 

Alhambra con delfi

 A la tarde fuimos a conocer el famoso monumento de la Alhambra que es un complejo de palacios y fortalezas. En su interior está decorado por el arte musulmán y rodeado de jardínes y fuentes que se acoplan al paisaje y lo hacen único.
El siguiente destino fue Córdoba que fuimos por el día para conocer el Alcazar, de nuevo un monumento con jardínes y fuentes, y la mezquita, que curiosamente fue transformada en  una catedral. A esta altura el calor se hacía insufrible, nadie caminaba por la calle y todo era persianas bajas y gente aparentemente durmiendo la siesta o ahogada del calor.. 45º marcaba un reloj. Tomamos un helado y nos subimos a un bus rumbo a Cádiz, esta vez el mar y la playa.. una linda pausa después de tanta cultura al rayo del sol. 

Alcazar de Córdoba
En Cádiz hicimos vida de playa.. es decir.. relajar. Estuvimos dos días recostadas en la arena, metiendonos en el mar y conociendo un poco la noche de Cádiz, para luego ir a Sevilla, la capital de Andalucía y una de las más importantes de España.
Llegamos cansadas, habían sido muchos buses en poco tiempo, empezamos a caminar para el hostel y a despertarnos para caer en la cuenta del lugar dónde estabamos: una ciudad cultural, de monumentos históricos y llena de arte, imposible dejar de mirar. 

El hostel que conseguimos era muy barato y demasiado cómodo, no podíamos creer que sólo lo usaríamos una noche después de descubrir una pileta en su terraza y un aire acondicionado espectacular.. Esa noche comimos tapas en un bar, y dimos una vuelta por el Paseo de Colón, la zona de marcha en Sevilla!
Nuestro día en la capital de Andalucía empezó a las siete de la mañana, teníamos que aprovechar cada segundo. Fuimos al Alcazar de Sevilla, muy similar a todo lo que habíamos visto de influencia árabe, de jardínes y palacios. También entramos a la Catedral donde está la tumba de Colón y por último caminamos por Plaza España, donde están simbolizadas todas las ciudades de España en monumentos y hay una gran fuente que ocupa el centro de la plaza. 

Después de conocer Sevilla de un tiro, nos despedimos con delfi. Ella se subió a un tren rumbo a Valencia..  sin saber muchos más, y yo un a avión a Barcelona, sabiendo aún menos.. "Qué será.. será.."

Barcelona en Plaza España

domingo, 3 de julio de 2011

"El Infinito viajar"

Tanto tiempo que no publico, que tengo este espacio abandonado y es mucho todo lo que estoy viviendo, queriendo, descubriendo. Si no escribí no fue únicamente por distracción, algunas anotaciones son más personales y las escribo en mi cuaderno, ese que sólo leo yo. Pero también es muchísimo lo que tengo para compartir; por eso no quiero dejar este blog abandonado, al menos hasta que termine mi "viaje", que no creo que termine únicamente cuando regrese a Buenos Aires, sino que sigue allí.. como un "infinito viajar" que es la vida, en casa o lejos de allí.

En mayo volví a Barcelona después de haber estado más de tres semanas recorriendo grandes capitales como son París, Berlín, Praga y Londres. Como les pasa a casi todos los que viajan por primera vez por estas tierras mi cabeza giró 360º, y me dieron ganas de más, de seguir explorando este nuevo mundo y todas las cosas que genera en mí. Estoy disfrutando tanto que desearía que las cosas no se terminen nunca, pero terminan y por eso tienen sentido. 

Llegué a Barcelona sabiendo que me esperaba una experiencia totalmente distinta a la que venía viviendo. Si bien ya se habían cumplido tres meses de mi intercambio, ahora empezaba a vivir sin mis tíos, en un piso compartido. Mi llegada a la Bordeta 38 fue un martes a la noche después de buscar mi valija por la casa de Mendu y en compañía  de Delfi. Apenas entré supe que allí iba a estar cómoda, descubriendo el sabor de la libertad, viviendo a mi aire. Mis compañeras de piso fueron de las personas más fantásticas que conocí en Barcelona, desde el primer momento percibí la buena onda y un clima de relaje. 

Ellas eran Seyla de Valladolid, Valeria de Tropea y Lena de Stuttgart, y no pudimos estar más a gusto. Seyla es una de las personas más entusiastas que conocí, para ella "la edad no es un número sino una cuestión de actitud", y con esa actitud encara su vida, sueña y proyecta. También me enseñó, por más simple que parezca.. que no hay tiempo para estar mal, ya que es tiempo que se pierde para estar bien, y nos reímos a toda hora como locas. 
Vale vino a Barcelona a trabajar, si bien todavía no lo encontró, cuando su hermano vino a visitarla la vio "radiante", muy contenta con la vida nueva en Barcelona. Ella nos cocinó los mejores platos de pasta como buena italiana y aprendió español como la mejor. Mi otra compañera era Lena de Alemania, ella sí muy trabajadora y madrugadora. Muy atenta con todas y tranquila aunque también se divertía con nosotras.

Entre las cuatro nos entendimos muy bien, tuvimos de las mejores charlas, y las noches terminaban con las mejores risas y de las maneras más divertidas, no importaba nada, solo divertirnos entre nosotras, por eso siempre me sentí bien y ahora en unos días volveré a visitarlas porque todavía tengo mi lugar en esa casa.

Mayo y junio fueron meses de vivir intensamente Barcelona, de compartir con mucha gente que quizás no vuelva a ver, o tal vez si, pero nadie sabe. Muchas personas que sé que me dejarán algo lindo, tal vez un recuerdo, una charla o una risa que los hará inolvidables. También tuve la suerte de cruzarme con amigos argentinos e intercambiar sensaciones muchas veces similiares.

 A fines de mayo hice una escapada de dos días a Palma de Mallorca en un vuelo de Ryann Air con Andreana, una amiga de Bulgaría. Conocí una de las playas más paradisíacas de mi vida en Port Pollensa, y pudimos tener charlas profundas; además de relajarnos, salir a la noche y divertirnos mucho bailando "cachengue" o salsa.

Una de las cosas lindas que me pasó, y creo que ya no puedo esconder en este blog fue conocer a Bernhard, que ya algunoss habrán escuchado aunque sea nombrar. Él siempre fue una gran compañía y lo sigue siendo. Ahora en unos días voy a visitarlo a Stuttgart donde vive él. "Y qué será? Whatever will bee.." Una vez más me dejo llevar por mis impulsos, por eso que estaba afuera de mis planes pero que me moviliza, "vivir el instante sin sacrificarlo al futuro", como estoy leyendo en un libro. No quedarse con la intriga, dejar que el tiempo la resuelva..

Después de rendir mi examen de Economía, que por supuesto aprobé, llegaron Meme y Delfi a Barcelona para compartir juntas mi último fin de semana allí. Tuvimos la fiesta de St. Joan, la más importante en Barcelona, me despedí de muchos amigos del viaje, estuve mucho en la playa y diciéndole adiós a mi vida en esta ciudad. Si bien voy a volver en estos días, ya no será más que para estar unos días e irme.

Ahora escribo desde Madrid en la casa de Manacha la prima de mi abuela. Mañana parto para Granada y a viajar por Andalucía, después de estar una semana aquí. Estuvimos en su casa con meme y delfi y me está costando mucho irme. Imposible no amar Madrid habiendo conocido a esta mujer, que aunque ella solo se considere  una "charlatana", y no una persona alegre, para mí es una de las personas más felices que conocí, como escribí en su libro de visitas. Desde el primer momento nos hizo sentir como en casa, porque para ella todas las personas son bienvenidas. Manacha y María Emilia, su amiga con la que vive, tienen un corazón muy grande, lleno de vida y abierto, todo eso se contagia y emociona.

En Madrid también nos vimos con amigas de la facultad que estaban de intercambio acá, así que salimos mucho y la pasamos muy bien viviendo Madrid a pleno. Además pude encontrarme con Fernando, Marinés, Lola, el Gordo, Viole y Miguel todos familiares que venían para el casamiento de una parienta aquí en Madrid, al que también me invitaron y la pasamos muy bien! Conocí a muchos familiares de Madrid que nunca antes había visto.. Toda gente muy "maja" que espero volver a ver.

Y esto es básicamente mucho de lo que estuvo pasando en estos días. No falta mucho para que esté allá de vuelta compartiendo de todas estas experiencias con ustedes, pero sí me queda mucho por seguir viajando, disfrutando, creciendo. Sobretodo viviendo el presente, feliz.. muy feliz. 

Manacha, María Emilia, Delfi y Meme.. personajes únicos


















martes, 31 de mayo de 2011

Juntos y de viaje!

Volví de Italia con los aires renovados, con la cabeza llena de ideas y con muchas ganas de seguir viajando y conociendo más! Era mediados de abril cuando llegué a Barcelona y como ya no vivía más en lo de mi tío, me instalé unos días en la casa de Mendu hasta encontrar piso. 


Por suerte fue una tarea sencilla y no tan ardua como imaginaba. A partir de mayo empezaría a vivir en Plaza Espanya, una zona bastante céntrica, con lo cual.. cómoda para moverse. Unos días más tardes llegaron mamá, papá y nacho! Me encantó compartir con ellos un viaje, nunca habíamos hecho uno así en familia, buen.. con la mitad de la familia, pero en familia en fin! 


Los tres venían a Europa por primera vez, así que estaban como yo cuando llegué en febrero. Alucinados con absolutamente todo. Creo que las primeras impresiones son las más importantes, esas que no se borran de la mente.. Nunca me voy a olvidar de cuando llegue a Barcelona, ni las caras de mamá y papá cuando descubrían este otro mundo.. porque de verdad que es otro mundo. Me hacia feliz verlos disfrutar tanto,  relajados y enamorados como si estuvieran de luna de miel.
Con Nacho ya habíamos viajado juntos, así que fue un placer estar juntos y de viaje una vez más! El reencuentro no pudo haber sido mejor. 


Fueron cuatro días intensos de llevarlos a conocer "mi ciudad", hacer de guía es algo que me divierte mucho, y más siendo mi familia la que estaba acá. Aproveché para entrar a las casas de Gaudí a las que no había entrado y pasar buenos ratos en familia. 


Casa Battló
Los siguientes destinos fueron París, Berlín, Praga y Londres! Cada lugar que conozco me hace abrir más la mirada y descubrir cosas nuevas. Cada ciudad tiene lo suyo, no puedo quedarme con alguna, sería imposible! 


Creo que París necesitás toda una vida para conocerla, que es el glamour que ostenta pero es una ciudad muy grande, por lo que hay mucho que también esconde. En París nos alojamos en la casa de Alberto, el hermano de mi tía Mariana, en el barrio "Chateau Rouge". El contraste con el París del Sena fue muy interesante y nos hizo descubrir las dos caras de esta gran ciudad.


Una de las cosas que más nos gustó de París fue que tuvimos la posibilidad de pasar un día en las afueras. Nos encontramos con Emilie (la chica francesa que estuvo viviendo en casa en julio del año pasado) y toda su familia, que viven en Bois le rois, al lado de Fontainenbleau a 40 kilómetros de París, que hicimos por tren. Nos recibieron muy bien y nos sentimos muy a gusto, como si nos conociéramos todos de toda la vida. Comimos mucho queso y tomamos mucho vino francés. Dormimos una noche ahí y conocimos el castillo de Fontainebleau, donde vivió Napoleón durante mucho tiempo. Conocer las afueras nos permitió relajarnos un poco, después de tanto recorrer y de tanta gran ciudad y estar con locales siempre es lo mejor para conocer a fondo una ciudad.


Con la familia de Emi en Bois le rois
Más tarde viajamos a Berlín! Allí dormimos con nacho en un hostel en la parte del Este y mamá y papá en un hotel en la parte capitalista, jaja! Aprendí mucho ahí. A nivel país, cultura,inigualable. Caminar por Berlín es ver cómo se reconstruye un país que de verdad tiene conciencia histórica, lo que es hacerse cargo del pasado, tomar responsabilidad y no andar buscando culpas. Una ciudad que de entrada no llama la atención, todo está nuevo, reconstruido, todo funciona a la perfección.. pero su historia es de ayer y todos forman parte. Su carácter es en función a eso. Adentrarse en su historia e ir recorriendo sus recovecos es conocer Berlín. 


Palacio Sans Souci Potsdam
En Berlín nos separamos con nacho de mamá y papá para ir a Praga, y ellos a seguir con su luna de miel por Italia.. Praga es una ciudad divina, súper turísitca, para muchos la más linda de Europa. De postal como vengo diciendo. Castillos, iglesias antiguas, río, calles que te pierden. Es sentirte más lejos. Hace 20 años que acabo el comunismo, por eso muchas personas no hablan inglés, eso te hace sentir más lejos, y ajeno. 

El último destino fue Londres, donde finalmente me encontré con Delfi y me quedé en la casa de su tía. Nacho también viajó para Londres pero se quedó en un hostel. También nos encontramos con unos amigos argentinos, así que recorrimos todos juntos y armamos un grupo muy divertido! Nada mejor que estar de viaje y con amigos! Uno siempre dice que con amigos la pasa bien donde sea.. y esta vez nos tocó en Londres!! Caminábamos con delfi y no podíamos creer donde estábamos paradas y nos decíamos que nunca nos íbamos a olvidar de un viaje como este! 

Londres es una ciudad que tenía muy imaginada por la cantidad de postales que recibía de Laura mi madrina cuando vivía allá. Es soñada: parques inmensos en plena ciudad, buses de dos pisos, el big ben, el cambio de guardia del Buckingham Palace con los soldaditos "de plomo", los mercados y toda la mezcla cultural que te obliga a conocer algún lugar en las afueras para encontrarte con un verdadero inglés... con delfi nos escapamos por el día a Oxford.


Buckigham Palace
Después de Londres volví a Barcelona con delfi en la valija! Me instalé en el piso nuevo y ahora estoy viviendo con una española, una italiana y una alemana muy simpáticas. Ya estoy en Barcelona hace un tiempo, para estudiar y poder disfrutar de mis últimos días viviendo acá, y empezar a planear mi viaje en julio.. 











  

sábado, 21 de mayo de 2011

Roma ciudad eterna

Tanto tiempo sin escribir! Estaba extrañando contarles de mi. Estuve escribiendo mucho en mi cuaderno y nunca me sentaba a dedicarle a mi blog. Perdón por la desaparición y por dejarlos colgados en Florencia! Ni siquiera conté de Roma, increíble cómo me dormí! Perdón por dejarlos en suspenso.. me imagino lo que extrañaban saber de mi, ja!


Los caminos me llevaron a Roma. El viaje a Roma fue el más emotivo, en el que más pensé y me di cuenta de la magnitud del viaje que estaba haciendo y hasta donde había llegado. De eso que les comentaba en "mi viaje a Italia". 


En Roma me esperaban unos amigos de Buenos Aires que están de intercambio ahí y me alojaron en su casa. Llegué tarde, a eso de las once de la noche, cansada pero con mucha tranquilidad después de tanto estar recorriendo sola. Apenas llegué los chicos querían salir, y no pude decirle que no a la noche romana. Quería saber de qué se trataba.. 


Al día siguiente me desperté temprano para recorrer. Roma es una ciudad eterna, llena de historia. No podía creer que estaba delante de lugares de millones de años, esos de los que uno siempre escucha y conoce de los libros de historia y nunca se imagina el momento en que los conocerá en la realidad. Y ahí estaba yo, entrando al Coliseo, pasando por debajo del Arco de Triunfo de Constantino y caminando por el Foro romano y el Palatino. Mi única compañía era la audioguía que tengo que admitir, me terminó volviendo loca. Hay muchas ruinas y mucha historia en ese lugar, el antiguo centro urbano.




Coliseo desde el Foro romano


Claramente se necesita mucho tiempo para poder llegar a conocer Roma y todos sus tesoros. Estuve cinco días en los cuales no dejé pasar el tiempo y caminé muchísimo. Roma es una ciudad para caminarla, donde las cosas aparecen sorpresivamente cuando menos las esperas. Me pasó por ejemplo de estar caminando por el ghetto judío y que de la nada aparecieran unas ruinas de un antiguo teatro.. como si todo eso fuese normal..O de ir andando por unas callecitas y que apareciera la Fontana di Trevi. Estaba ahí, imponente, única y rodeada de turistas desesperados por tirar la monedita con la ilusión de algún día poder volver a Roma. Yo también tiré la mía. 


Evitar las multitudes es casi imposible, y eso sí que le saca bastante a los lugares, el aura mágico que tienen y que a uno le gustaría disfrutar tranquilo. No se puede hacer nada contra eso más que tener paciencia.. o ir a los lugares bien de noche! 


Entré a muchísimas iglesias como es de imaginar: la Porta de San Giovanni, San Pietro in vincoli, Santa María Maggiore. También visité el Vaticano y su museo.. Pasé por todas las piazzas y fuentes; Roma es una ciudad llena de agua! 


Me encantó caminar por el Tevere y los barrios tranquilos que hay del otro lado del río. En cualquier momento del día frenaba y me compraba una pizza, un platito de pasta o un buen gelatto. Nada mejor que comer en Italia! 


La Capilla Sixtina me pareció alucinante y nunca vi algo más lindo que las pinturas de Rafael, por eso me encantó encontrarme con esta frase en el Pantheon, donde está su tumba: "Aquí yace Rafael por el que en vida temió ser vencida la naturaleza, y al morir él, temió morir ella". También estuve en el museo Villa Borghese dentro del parque. Hay mucha obras, pinturas, esculturas, antiguedades que pude entender bastante bien porque me colé con una guía turística que estaba con un grupo de puberes; y como ninguno le prestaba atención, me contaba a mí! 


Quedé muy feliz con esta experiencia, con todo lo que vi, caminé, comí. Además conocí personas que le agregaron su cuota de diversión al viaje. Ahora espero que mi moneda en la Fontana me haga volver a Roma alguna vez.. 















domingo, 17 de abril de 2011

Firenze- segunda parte

Cuando llegué a Florencia empecé a descubrir lo que era viajar sola. Lo primero que hice fue buscar un hostel, el que tenía en mente estaba completo, así que terminé en un alberguin al lado, llamado "Giovanna". La experiencia fue similar a la de un retiro espiritual: una cama, una mesa, una canilla. Compartí el baño con personas que nunca me crucé, porque salía a las 7 de la mañana y volvía de noche.
Mi alberguito estaba en el barrio de Santa María Nouvella, el de la estación, muy cómodo para moverse.


Dejé mis cosas y salí a dar una vuelta. Al principio estaba desorientada, no sabía para donde disparar si bien tenía mi guía bajo el brazo. Caminaba muy dispersa, por callecitas que no sabía a donde iban.. y de repente apareció el DUOMO. Fue la sensación de que algo se me venía encima, que no me dejaba mirar para otro lado, me cautivó. Me quedé un rato parada mirándolo, nunca había visto algo igual. Esa catedral, el bapisterio y su puerta! el campanile.. extraordinarios, sublimes, "bellisimos" y todos los adjetivos superlativos del mundo.


En Florencia me pasó eso; cada paso que daba era sorprenderme con algo y ver arte. Del Duomo me topé con la piazza della Signoria y esculturas: "La loggia della Signoria", la réplica del David, la fuente de Neptuno, el palazzo Vecchio. Caminando desemboqué en la ribera del Arno, el famoso río de Florencia y su "ponte Vecchio". Crucé el puente hasta la piazza Michelangelo y la mejor vista de Firenze.


Después de tomarme un "gelatti" subí hasta San Miniato al Monte, una de las iglesias más antiguas de la ciudad. Podría decir que caminé por toda Florencia hasta las nueve de la noche. Varios lugares estaban cerrados por ser lunes pero la vi toda desde afuera. No paré de caminar y encontrarme con lugares llenos de arte. Hasta la plaza de la terminal tiene su gran iglesia que hace que sea un encanto.


DUOMO
Me levanté temprano todos los días para ahorrarme el tema de la fila en los museos. Fui tan precavida que entré con todos los chinos primeros! Al Uffizi que reúne toda la colección de los Medici y al Della Academia (a este entré primera literal) y tiene el David original.


Después de recorrerme la galleria de Ufizzi  (que tiene más de 50 salas) con mi audioguía, y ver todas esas obras de arte que solo conocía por manuales de 7mo grado! me fui para Pisa, a conocer su famosa torre inclinada.


Muchos me había comentado que ese monumento histórico es el único atractivo del lugar. La verdad es que a mi la ciudad me pareció muy linda toda, y la caminé entera. Por supuesto subí a la torre, después a la catedral y al camposanto, lo único que descarté fue el bapisterio, por consejo del taquillero. Recorrer los alrededores de Pisa me dio una idea más amplia de lo que es la vida de los pisinos y Pisa, más allá de su torre.


Sosteniendo la torre!
Al día siguiente después de ir al museo della Academia y encontrarme cara a cara con el David, del cual me enamoré, fui para Siena con un colombiano que conocí. Estaba acostumbrada a andar sola, así que fue un poco raro tener que empezar a socializar.


Recorrimos todo Siena, la caminamos entera. Volví fanatizada con sus tejados rosas, de nuevo esas callecitas pintorescas y llena de balcones. Su DUOMO es imponente como el de Florencia. En su momento competían ambas ciudades por tener el mejor Duomo, y los resultados están a la vista. Cuando entré en el de Siena se me cortó el aliento. Fue caminar en un lugar celestial, abstraerse de afuera y contemplar. Mirar para todos lados, e imposible no ponerse a rezar y agradecer.


Siena es muy lindo. El ruido de los italianos también le da un toque mágico a cada lugar, siempre a los gritos y como a las corridas. Tampoco dejé de comer pizza y helado en cada lugar de Italia que pisé. Lo mejor que pude haber hecho en Siena fue subirme a la torre Maggia para tener la mejor vista: el Duomo, los tejados, el paisaje de campo y colinas verdes..


Torre Maggia y tejados de Siena
Mi último día me desperté temprano como siempre. Di vueltas por Florencia, desayuné en el Ponte Vecchio y me fui para San Giminano. Para llegar ahí tuve que hacer transbordo en Pogibosi, y ahí conocí a cinco personajes italianos, entrados en años que me querían ayudar a encontrar mi bus, y estaban muy entusiasmados conmigo. "La bambina e argentina" "bella bambina", me sacaban fotos con su teléfono, me hicieron reír mucho y esperaron a que me subiera al bus a Giminano.


San Giminano es una pequeña ciudad estilo medieval, rodeada de torres. El pueblito más lindo de la Toscana. Muy pequeño pero cada rincón tiene su encanto. Lo mejor que pude haber hecho fue caminarlo, comprarme una pizza y sentarme a mirar. Mirar horas y horas, tratando de entender cómo había llegado a tantos lugares tan lindos, tan lejos. Me volví temprano.. antes pasé por el Duomo y me despedí de él.. esta vez los caminos me llevaron a ROMA.


viernes, 15 de abril de 2011

Véneto- primera parte

VENECIA


Llegué a Venecia con mi pequeña valija de ryan aire prestada por un amigo scotisch. El vuelo fue corto y bueno. De a poco me empecé a dar cuenta de que verdaderamente estaba en Italia, todo era gritos y quilombo! Además subieron mi bolso al bus equivocado, así que tuve mi primer percance del viaje, y estuve bastante tiempo para poder entenderme con el "autista" (chofer) del bus. Solo me acuerdo que me decía "mestre", "mestre" y yo no sabía si me habían robado la valija, si había desaparecido, o qué. Me terminó contando que el "driver" del siguiente bus venía con mi bolso, y que Mestre era un lugar a 15 min. de Piazza Roma donde estábamos ubicados.


En el interin divisé a Chechi y Pablo caminando hacia nuestro punto de encuentro. Les pegué un grito y nos abrazamos! Después llegó mi valija, la dejé en la terminal y recorrimos Venecia durante todo el día.


Venecia como todos saben es una ciudad en el agua, y eso la hace muy particular y más pintoresca que cualquier otra. Me divertía mucho imaginarme la vida cotidiana de las personas saliendo de su casa en las "gondolas" para ir a trabajar o hacer su vida normal. Caminamos por sus calles y puentes. También tiene eso de callecitas que se entrecruzan y llevan a ningún lugar.


El almuerzo fue unos sandwichitos preparados por los chicos al pie del río, enfrente al palazzo Ducale. Después subí al mirador del campanario en la Piazza San Marco para tener una vista panorámica de toda la ciudad, y a continuación entramos a la iglesia de San Marco. Tomamos un gelatti por las callecitas de Venecia e hicimos un circuito improvisado por el lugar.


Como siempre quedé enloquecida con los balcones e imaginándome la vida saliendo cada mañana en una góndola. Después de recorrer los márgenes del Gran Canal, regresamos a buscar mi valija y nos fuimos en tren rumbo a Padova.


En Padova vive el hermano de Pablo, Martín que juega al rugby profesional en un equipo que se llama Petrarca. Está casado con una argentina y tienen 3 hijos, cuando llegué yo estaba por nacer esa tercera! Esto quiere decir que fue un gesto muy amable de su parte alojarme en su casa. Vivir con ellos fue reencontrarme con la calidez de la familia argentina, esa que te hace sentir de entrada como en tu casa y siempre "está todo bien".


A la noche comimos pasta y Martín me escribió un par de tips para que pueda arreglarmelas con los trenes en Italia. Me fui a dormir temprano, había sido un día intenso y esto recién empezaba..


Con chechi y Pablo- puente de Venecia
VERONA


A las 7 am. ya estaba arriba para tomarme el tren "piu económico" destino a Verona. Una vez allí caminé de la mano de mi guía lonely planet para no perderme de ningún "punto de interés" pero dispuesta a dejarme llevar por las calles de Verona, la ciudad de Romeo y Julieta.


El centro fue muy fácil de ubicar y todo estaba cerca. La piazza Bra, plazza delle Erbe y todos los edificios importantes alrededor. El anfiteatro hasta entrar al Coliseo de Roma me pareció impresionante, toda la historia que tienen esos lugares.


En Verona me fascinó perderme como siempre por las calles, salirme de las plazas principales y encontrarme con palacios llenos de jardines y castillos escondidos y también antiguos teatros.
Por supuesto entré a la casa de Julieta y le toqué la teta, respetando la tradición, para que me diera suerte en el amor.. como dice alguna de sus leyendas..


La vuelta a Padova fue bastante episódica y le sumo su cuota de aventura al día, aunque pasé un poco de nervioo..  Para empezar estaban rotos un par de trenes, y el aparato para validar el "biglieti" no funcionaba. Estuve bastante para encontrar mi tren, y antes estuve por irme en el tren "bala", el rápido de primera clase! Bajé un segundo antes de que arranque. El mío por supuesto era el "regionali". Cuando llegué a Padova di mi día por concluido.. pero no fui así.


No sé en qué momento en vez de subirme al tranvia que me dejaba en la casa de los chicos, me tomé un bus, cualquiera, el primero que se estacionó. A medida que viajaba me empecé a dar cuenta que me estaba yendo un poco a la mierda. Lo único que sabía era que tenía que bajarme en la última estación, y no sabía dónde carajo estaba! Por suerte Chechi me había dado un teléfono italiano y llamé.


 Cuestión que al chofer no le podía entender, así que le pasé el teléfono para que hable con Caro, la mujer de Martín. Entre ellos se pusieron de acuerdo en dónde me tenía que bajar, pero yo no me enteré de nada. Me deposité en las manos del señor conductor que después de tomado su descanso, dio la vuelta y me dejó en una rotonda. A todo esto yo tenía dos ramos de flores que llevaba como gesto de agradecimiento así que parecía una florista de la ruta.


Por suerte el bus que me tomé me dejaba en la esquina de casa, suerte de viajero se llama esto! Menos mal que no estaba en Buenos Aires.. esto no sería posible..




Puente Pietro- Verona
PADOVA


El tercer día lo pasé en Padova con Chechi y Pablo. Fuimos a la plaza del Prato Valle y a la iglesia de San Antonio, donde pedí novio para todas mis amigas! Ya empezó a surtir efecto... esperemos que siga escuchando mis plegarias.


Di unas vueltas por el Duomo mientras los chicos estaban en misa y a eso de las 12 nos encontramos para ver el clásico de rugby: Petrarca (equipo de Martín) vs. Rovigo. Fue un día distinto, lleno de euforia tana. Me encantaba escucharlos putear, y grabé varios videos de eso. Una vez terminado el partido nos quedamos un rato en el tercer tiempo donde sonaba música de casamiento y se respiraba diversión en el ambiente.


Me encantó esta parte del viaje, encontrarme con una amiga después de tanto tiempo y de tantas cosas vividas, compartir experiencias, algunas muy similares y también recorrer lugares juntas, nada mejor. Me encantó encontrarme inmersa en una vida familiar y sentirme como en casa. Son cosas que no me voy a olvidar! Y me dieron mucha energía para seguir mi viaje.. el siguiente destino fue Florencia!




Con chechi en la plaza de Padova

jueves, 14 de abril de 2011

Mi viaje a Italia

Podría escribir horas y horas de mi primer viaje fuera de España, de todos los lugares alucinantes que conocí, plazas, iglesias, museos.. pero primero quiero compartirles lo importante que fue este viaje para mi y lo bien que me hizo. Caí en la cuenta, una vez más, que muchas cosas pasan en el momento justo, cuando más las necesitas. Saqué pasajes a Italia de un momento a otro, fue todo muy rápido y no pudo haber sido mejor.


Odio que los adjetivos estén tan usados y que las palabras no alcancen para contar la cantidad de sensaciones y sentimientos que se me cruzaron por mi cabeza en estos días. Lo primero que me sale es FELICIDAD. Eso lo escribía mientras iba en tren a Roma, mi destino final.


Me encantó haber llegado a varios destinos sola, descubrirme a mi misma con tanta serenidad y entusiasmo. Siempre conectándome con el lugar, y a través de lugar conmigo misma. Me siento afortunada de poder vivirlo así, sintiéndome una "exploradora", descubriendo caminos que se salen del sendero o que no figuran en ningún mapa o guía. Entrar a una Catedral, "Duomo", o Basílica y darme cuenta que Dios debe ser muy grande para que existan cosas como estas. Gente que no pudo vivir para mirar la mayor obra de su vida, o vivió entregada a ello, eso es amor.


Caminar "bajo el sol de la Toscana" fue una de las cosas más lindas de mi vida. Estoy segura de que nunca me voy a olvidar de todo lo que sentí, conocí y pensé. Experimentar lágrimas de felicidad, pensar en tanta gente que lo estaría viviendo igual que yo. Sentirlo a Dios. ¿Sería esa la desconexión que me faltaba para poder sentirlo más cerca? ¿Seré egoísta por tener que viajar tanto para verlo?


Mi tren seguía andando a Roma y estoy segura de que era la más feliz en él. Pensaba que todo llega si uno lo busca, lo siente y realmente lo quiere. Escribía y se me iban apareciendo todas las personas que más quiero, aquéllas que posiblemente piensan todos los días un rato en mí: en dónde andaré? Qué estaré haciendo? En qué estaré pensando?


Yo también pienso mucho en ellos. A veces pienso que me encantaría que estén a mi lado, compartiendo conmigo, pero este es mi viaje. Sé que no me voy a cansar de contarlo y la escritura es una herramienta muy valiosa contra el olvido.


Antes de buscar mi valija en Florencia, pasé de nuevo por su Duomo, que me encandiló. Lo grabé a fuego en mi cabeza, en mi corazón, me despedí de él.


No sé si estas palabras serán suficientes, creo que siempre quedan cortas. Tampoco sé si mis ideas quedan plasmadas o si tengo alguna idea en realidad! Se me viene a la mente la "cárcel del lenguaje" del que hablaba Nietzsche. Nos limita, pero a la vez nos permite pensar. En definitiva puede que las palabras no lleguen hasta donde uno quisiera.
Mis sensaciones están atrapadas y encarceladas en mi corazón, y espero que nunca se escapen de ahí.


Sol de la Toscana en San Giminano.